Casos de golpe de calor encienden alerta; temperaturas superiores a 39.5°C elevan riesgo neurológico
Ante el incremento de las temperaturas, los servicios de emergencia han intensificado la atención a pacientes con golpe de calor, una condición que se ha vuelto cada vez más frecuente y peligrosa, al grado de ser clasificada como prioridad inmediata bajo el código 38.

De acuerdo con datos operativos, los casos relacionados con calor extremo son atendidos de forma urgente debido al riesgo que representan para la vida. Personal de emergencia señaló que uno de los principales objetivos es reducir rápidamente la temperatura corporal del paciente, ya que al superar los 39.5 grados centígrados aumenta significativamente la posibilidad de daño neurológico.
El protocolo de atención incluye la localización de venas para la administración de líquidos intravenosos, así como la aplicación de sábanas húmedas con hielo para disminuir la temperatura corporal. Este proceso puede tardar desde 30 minutos hasta tres horas, dependiendo de la gravedad del caso.
Una vez estabilizados, los pacientes permanecen en observación médica para prevenir complicaciones posteriores.
La gravedad de estos casos quedó evidenciada recientemente, luego de que el mes pasado una joven sufriera un episodio severo que derivó en afectaciones neurológicas, lo que encendió las alertas entre el personal de salud.
Especialistas advierten que el golpe de calor no debe tomarse a la ligera, ya que puede provocar desde deshidratación severa hasta alteraciones neurológicas permanentes o incluso la muerte si no se atiende oportunamente.
Por ello, se recomienda a la población evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratada y acudir de inmediato a los servicios médicos ante síntomas como mareo, confusión, piel caliente o pérdida del conocimiento.
Autoridades reiteran el llamado a extremar precauciones, especialmente en grupos vulnerables, ya que el tiempo de reacción es clave para salvar vidas.

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